Klee enseñó en la Bauhaus, la escuela donde se formaron los arquitectos que iban a rehacer Europa, y no construyó nunca nada. Sus ciudades las hizo en papel. Seis, de 1919 a 1938: un jardín amurallado, la primera casa de un barrio que no tiene más casas, una página de un libro de ciudades, un pueblo que trepa una ladera, unas barracas de 1932 y un puerto pintado ya en el exilio. Las seis están en el Kunstmuseum Basel.