Todo el mundo conoce las Composiciones, telas enormes de museo. Esta colección junta lo contrario: cuadros chicos, ninguno pasa los 50 cm de lado, y dos pintados sobre cartones ovalados, el formato del retrato familiar. Los seis entraron al Centre Pompidou por el legado de Nina Kandinsky en 1981; seguían en poder de su viuda casi cuarenta años después de la muerte de él. Son los que se quedaron en la casa.